2010.10.08
Desde mi mas tierna adolescencia se me explicó que en Galicia, y en la localidad de Puenteareas (Pontevedra), se confeccionaban alfombras florales sobre sus empedradas y estrechas calles, con motivo de la Semana Santa. Y durante años me llevaron a presenciar tan laborioso y delicado trabajo artesanal, el que sus habitantes y forasteros teníamos que respetar, porque sobre aquellas alfombras iban a caminar las primeras autoridades locales y eclesiásticas durante la procesión. Era tal la admiración y el sentimiento, que desde el amanecer hasta la hora de los “pasos” religiosos nadie osamos bajar de las aceras para no deteriorar la obra que la mitad de sus ciudadanos habían realizado con tanto esmero y fervor.
Pues bien, en nuestra amada tierra gallega se fueron copiando las técnicas que usaban los puenteareanos, hasta el punto que surgieron innumerables villas que secundaron aquella tradición. Y hoy -con setenta años de distancia en el tiempo- podemos ver y contemplar verdaderas obras de arte, gracias a la experiencia que conciudadanos nuestros adquirieron.
Tan grande ha sido el éxito alcanzado, que en la actualidad confeccionamos alfombras florales por motivos distintos a la Semana Santa. Y donde quiera que esta expresión de arte tenga lugar, estaremos miles y miles de admiradores felicitando y agradeciendo el hermoso trabajo realizado por mujeres y hombres anónimos.
En La Coruña -para fortuna nuestra- tenemos un grupo de artesanos, comandados por un extraordinario coruñes de pro, como es don Antonio Gómez Bellón, quien sacando tiempo y esfuerzo de no sé dónde, se entregan con humildad, sapiencia y desinterés en cubrir parte de nuestra incomparable Plaza de María Pita. Y esa entrega, ese sacrificio, les lleva a estar en posturas incómodas hasta altas horas de la madrugada; las que -como no podía ser de otra manera- les provoca un agotamiento físico que los demás, jamás sabremos valorar.
Desde mi comentario diario, y en nombre de cuantos conformamos el staff de Radio Social Atlántico y de los radioyentes, queremos felicitar a don Anonio Gómez Bellón y a las mujeres y hombres que han intervenido en la confección de la alfombra floral del día de ayer, por su profesionalidad y fervor hacia Nuestra Patrona, la Virgen del Rosario.
Estoy seguro que todos los coruñeses estamos orgullosos de estas personas que, en silencio, nos regalan lo mejor de ellos mismos... y sin pedir nada, a cambio. Ojalá que este ejemplo se extendiese por muchos mas sectores de la sociedad.
Luis de Miranda
viernes, 8 de octubre de 2010
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