miércoles, 6 de octubre de 2010

2010.10.06
Me parece de locos aceptar las declaraciones que ha hecho en la mañana de ayer el Embajador de Venezuela, en Madrid, acerca de las confesiones que han hecho dos terroristas de la organización ETA; las que, según el diplomático venezolano, las hicieron bajo tortura policial.
Personalmente siento repugnancia, por partida doble; ya que un servidor de ustedes estuvo a punto de ser nombrado Cónsul de Venezuela, en Vigo, durante el gobierno del abogado don Luis Herrera Campins, el 31 de marzo de 1982 (dos días antes del comienzo de la Guerra de Las Malvinas). Y pueden creerme que no ha sido fácil mi renuncia, como le declaré al Diario “La Voz de Galicia”, en una entrevista que me han hecho en La Coruña en el mes de abril de ese mismo año. Y no lo fue porque no me presté a una propaganda heredada de don Carlos Andrés Pérez, aun sabiendo el Partido de Copey que yo había estado muy involucrado en la seguridad del gobierno mas corrupto que tuvo la gran Venezuela, como fue el del mandatario andino. De ahí que conociendo los entresijos de las políticas que se llevan a cabo en cualquiera de los gobiernos dictatoriales -manejados por Presidentes sin formación cultural y moral- haya elegido mi libertad de acción y pensamiento, en contra de unos suculentos dividendos que me hubiesen generado un futuro económico cómodo. Pero, a veces la vida nos somete a unas pruebas duras, muy duras, y lo que hay que tener claro es si vale la pena cambiar el honor por un bienestar cimentado sobre el sudor y las lágrimas de nuestros semejantes.
Por consiguiente, y en el caso de Venezuela, nuestro Ministro de Asuntos Exteriores debería retirar “el placet” al Embajador de Venezuela y llamar “a consultas” a nuestro Embajador en Caracas y dejarle muy claro al “gorila rojo” que España no puede permitir que un Gobierno amigo se preste a ser un campo de entrenamiento de terroristas: los que más pronto que tarde asesinen a nuestros propios ciudadanos... salvo que las vidas de nuestros compatriotas esté por debajo de los intereses de las Compañías que han hecho inversiones multimillonarias en Venezuela.
Luis de Miranda.

No hay comentarios:

Publicar un comentario