2010.09.30
Bueno, ya pasó el maldito día de una huelga sin sentido y sin por qué. Ahora nos toca hacer un análisis de lo acontecido a lo largo y ancho de la geografía española.
En primer lugar quisiera responsabilizar -de los escasos incidentes que ha habido- a nuestro Presidente del Gobierno de España, don José Luis Rodríguez Zapatero, por ser el máximo responsable de dicho despilfarro del dinero de nuestras contribuciones económicas: 4.200 millones de euros, según los cálculos de los expertos en economía.
En segundo lugar a nuestro Ministro del Interior, señor Rubalcaba, por no haber permitido llegar a sus puestos de trabajo a aquellos trabajadores que han querido cumplir con sus obligaciones laborales (Artículo 37, párrafo 2 de nuestra Constitución). Porque, para nadie con dos dedos de frente, ha sido un secreto que nuestras fuerzas de seguridad del estado se han visto coartadas por las órdenes recibidas de sus Superiores. Y es que a estas fechas del siglo XXI, todos los españoles éramos sabedores de que el día 29 de septiembre se convocaba una huelga general. Por consiguiente, los mal llamados “piquetes informativos, (mejor sería llamarles “piquetes coartivos o filo terroristas”) no tienen razón de ser ni se les puede permitir su presencia en las vías públicas. Claro que esta existencia se la debemos a los Partidos Políticos mayoritarios, como son PSOE y PP: los que todavía están en deuda con nosotros, ya que no han querido, ni quieren, modificar la ley de huelgas, prometida hace unas décadas (Artículo 28, párrafo 2 de nuestra Constitución).
En tercer lugar a los Responsables de los Sindicatos UGT y CC.OO., señores Méndez y Toxo, por alientar a sus liberados a que bloqueasen, por la fuerza, Polígonos Industriales, Centros Comerciales y Fábricas Multinacionales. Y a los presuntamente “filo terroristas” a que destrozasen comercios y propiedades de los pequeños y medianos autónomos: los que en nuestro País generan el 80% de los puestos de trabajo. Y si tales irregularidades las negasen, los medios de comunicación nacionales y extranjeros pueden poner a disposición de los Tribunales de Justicia todas las filmaciones que necesitasen para poder juzgarles por la vía penal; ya que, a través de ellas, se pueden identificar a los agresores y a que Sindicato están afiliados. Por lo tanto, si los señores Méndez y Toxo tuviesen un mínimo de decencia política, a estas horas tendrían que haber presentado su dimisión; puesto que nos han demostrado que no representan a nadie. Y como no representan a nadie, los españoles en general no tenemos porqué dilapidar millones y millones de euros en cubrir sus suntuosos gastos. El que quiera unos Sindicatos independientes, como los que hubo en EE.UU. a finales del siglo XIX, el que quiera afiliarse a cualquier organización sindical, ya sabe lo que tiene que hacer: pasar mensualmente por taquilla. Lo que no es de recibo es que al 82% de todos nosotros nos obliguen a mantener y engordar a una serie de impresentables que jamás han movido un dedo por el movimiento obrero. Y si hay alguna duda, que les pregunten a los cinco millones de parados que tenemos en España.
Luis de Miranda
jueves, 30 de septiembre de 2010
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