martes, 14 de septiembre de 2010

2010.09.14
El personaje que ocupa La Moncloa y el cargo de Primer Ministro de España, don José Luis Rodríguez Zapatero, me recuerda muchísimo a otro personaje de la Historia española que se hizo llamar “Felipe III”. Y me lo recuerda por su falta de formación, por su presunción y por su tozudez. Fue tan negativo para la Historia de esta gran Nación, que expulsó de España a los moriscos con grandes fortunas y se quedó con los ciudadanos sin formación para la siembra, para la fabricación y para el comercio. Fue tal el desaguisado que armó, que el rey de Túnez -bonachón él y demócrata en el más amplio sentido de la palabra- se benefició de nuestros moriscos y prosperó como nadie en su entorno.
Si nos basamos en la ideología de la izquierda, la gente que simpatiza o abraza la derecha son individuos sin escrúpulos y avaros, cuya única meta es la explotación del débil y el amasar mas y mas fortunas, en detrimento de la clase trabajadora y honrada. La derecha -siempre según los “descamisados”, los “pata en el suelo” y los desheredados de la justicia- significa corrupción, deshonor y afán de protagonismo; mientras que en la izquierda se hayan -salvo honrosas excepciones- las mujeres y hombres que defienden la igualdad, la fraternidad y el progreso del Estado por el Estado.
En la izquierda, como en la ideología de las confesiones religiosas -según las mujeres y hombres de la derecha- está la pérdida de los derechos ciudadanos y el sometimiento, por la fuerza, a la obediencia sin límites de aquellos que se auto-erigieron en caporales de hatos o en dioses sin reino. Y es que no hay mejor sometimiento que negarle a los pueblos la cultura y los valores morales de toda civilización avanzada. Y en los países gobernados por la izquierda (y para poner unos ejemplos que están presente en la mente de todos nosotros) como son Cuba, Venezuela, Bolivia, Corea del Norte, China y las ex-Colonias de África, el ciudadano no es otra cosa que un simple número y un desdichado súbdito... que se debe a un sin fin de obligaciones... y sin ningún derecho: sólo tiene que seguir las líneas que le marque el Partido, so pena de verse subido a una patíbulo o grúa... o encarcelado de por vida... o, en el mejor de los casos, desterrado de su propia tierra.
Pues, en base a este pequeño análisis, he aquí porqué comencé mi comentario de hoy comparando a don José Luis Rodríguez Zapatero con Felipe III.
Felipe III expulsó a los moriscos de alto standing económico. Y el señor Rodríguez Zapatero, a los capitales nacionales y a las inversiones extranjeras.
Felipe III se desprendió de los letrados y de los profesionales. Y el señor Rodríguez Zapatero, de nuestros investigadores y de nuestros especialistas del mundo de la medicina, en otros.
Felipe III, por su cabezonería y prepotencia, llevó a España a un retroceso cultural y económico, salvajes. Y el señor Rodríguez Zapatero, también por su ignorancia y prepotencia, va hundiendo, día a día, una Nación que estuvo en el puesto noveno, a nivel mundial... y que hoy, para desgracia nuestra, nos perdemos en el listado de los Países más golpeados de la Unión Europea.
Yo, desde el respeto, le cambiaría el nombre a don José Luis Rodríguez Zapatero por el de “Felipe III bis”.
Luis de Miranda

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