2010.08.16
Después de haber oído y escuchado a nuestro Ministro de Fomento, don José Blanco (Pepiño Blanco para sus amigos y detractores) anunciándonos que subirán los impuestos para igualarnos con el resto de los Países europeos desarrollados; me estoy planteando de convertirme en un fanático del Partido Socialista Obrero Español. Y es que el que los socialistas ayuden a tapar los puntos negros de la Banca y castiguen a los pensionistas y a los funcionarios y condenen a cuantos tenemos vehículos de motor con subidas en el combustible y se asocien con los anti-españoles –por poner algunos ejemplos- es algo tan distinto a lo que los hombres y mujeres de la derecha nos habían explicado; que, por novedoso e incomprensible, me estoy planteando el votar por los hombres y mujeres que conforman este régimen.
Me parece muy significativo que el socialismo español haya cruzado la calle y en la acera de la izquierda se haya encontrado –supongo que por casualidad- con el capital boyante, con los medios de comunicación afectos al poder y a las subvenciones y con una sociedad aletargada y pasota.
Sin embargo –quizás, por mi deformación de considerarme un liberal- no acabo de asimilar en su totalidad las declaraciones de don José Blanco, ya que esa lógica que el señor Ministro de Fomento nos expuso ante las cámaras de televisión “que tenemos que igualarnos en impuestos con nuestros compañeros de la Unión”, porque si lo normal es que todos marchemos en la misma dirección y por el mismo camino, supongo que se ha olvidado de anunciarnos que, a partir del 1 de enero de 2011, los españoles tendremos los mismos sueldos y las mismas ayudas sociales que los alemanes, ingleses, franceses, etc., para poder hacer frente a los nuevos impuestos.
Quiero creer -ya que ningún socialista recurre a la mentira para engañar al pueblo liso y llano- que don José Blanco ha sufrido un lapsus. Y que por tal razón, olvidó decirnos que, asi como en España todos somos iguales ante la Ley, pues como miembros de la Unión Europea… también gozaremos de los mismos derechos y obligaciones que los Países más prósperos.
Y como a los españoles de buena fe ya nos han sodomizado lo suficiente para reafirmarnos como verdaderos homosexuales, espero que ahora nos hagan subir a un globo. Que, por cierto, hoy debemos acercarnos a mi querido Betanzos –no para montar en globo- pero sí para hacer volar nuestra fantasía entre fuegos de artificio que saldrán disparados de la barquilla que transportará el mayor aerostado del mundo, hecho de papel.
Y, por favor, a los detractores del señor Ministro de Fomento quiero decirles algo personal: que no olviden que don José Blanco es nacido en la Galicia profunda. Y que para fornicar a los gallegos hay que ser muy hombres y muy honrados... o darles un puesto muy importante y rentable dentro de la Administración.
¿Está usted de acuerdo, señor Rodríguez Zapatero?.
Luis de Miranda
lunes, 16 de agosto de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario