2010.07.26
Ignoro si a ustedes les pasa lo mismo que a mí, pero cada vez que escucho y leo declaraciones de los supuestamente representantes del pueblo español... “alucino por colores”, como dirían los jóvenes de hoy. Por ejemplo, nuestro Monarca y durante la ofrenda al Apostol Santiago que le hizo en el día de ayer, demandó solidaridad entre las Autonomías para afrontar la crisis, cuando -siendo el garante de nuestra Constitución- no ha pedido información de primera mano al Primer Ministro de España, ni al Presidente del Tribunal Constitucional, sobre el enrevesado estatuto catalán... y que tanto daño hace al resto de las Autonomías. Y, por otra parte, apeló a redoblar esfuerzos para resolver los problemas en el marco de la Constitución. ¿De qué Constitución estamos hablando, Majestad?... ¿De la que permite a Convergencia y Unión a que se multe a todos los taxistas que portaban en sus vehículos la bandera española, en el día de la final de futbol?... ¿De la que prohibe a los padres la elección de tal o cual Lengua regional, para sus hijos?... ¿De la que permite una doble Ley, según el grado político que se ocupe en el Gobierno y a qué Partido se pertenece?... ¿De la que permite a pequeños grupos revolucionarios y anti-demócratas a que sean las bisagras del poder, en los 17 hatos que conforman la piel de toro?
Perdone, Majestad, pero para decirnos a los españoles y extranjeros que llenábamos la Catedral y alrededores, lo que ya sabemos, por suerte o por desgracia, no hacía falta que vuestras Majestades interrumpiesen sus vacaciones estivales en Palma de Mallorca. Lo que los españoles esperamos es que se cumpla al cien por cien la Constitución; que nuestros altos representantes de la Judicatura no tengan nada que ver con el Partido en el Poder; que las Autonomías dejen de ser la sangría y muerte del “toro de Osborne”; y que Vuestra Majestad deje de felicitarse porque en España gobiernen los que se burlan y persiguen a los católicos; los que permiten el aborto; los que animan a que nuestros hijos practiquen la bisexualidad e, incluso, la zoofilia; los que desentierran los muertos de un sólo lado... y no, los masacrados por el PSOE y el Frente Popular.
También le rogaríamos, Majestad, que cuando salude a los señores Felipe González o Rodríguez Zapatero, lo haga con el mismo calor y respeto que lo hizo con don José María Aznar y ahora con el señor Rajoy Aldrey. El problema, Majestad, es que cuantos se inclinan hacia la izquierda se les nota una barbaridad... aunque intenten hacernos ver que siguen las líneas morales y éticas de los conservadores.
Luis de Miranda.
lunes, 26 de julio de 2010
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