2010.07.14
Todavía es pronto para hacer un análisis sobre lo que está aconteciendo en el Congreso de los Diputados. Pero ni es pronto ni tarde para pedir, con los mayores respetos, a don José Luis Rodríguez Zapatero que se haga un control psicológico o psiquiátrico (de los que nadie estamos libres de tener que sufrirlos algún día), pues durante la hora y algo de su exposición ante Sus Señorías no se corresponde con lo que hemos visto, oído y soportado los ciudadanos de a pie.
Es tal el terror que siente por perder el puesto de Primer Ministro de España que recurre -como en el Circo- a sacar conejos de la chistera y a recortarnos los derechos que nos concede la Constitución. Y por fin, un alto porcentaje de la población española se va dando cuenta de que su régimen dictatorial está alcanzando cotas impensables desde aquel lejano y cuasi olvidado 20 de noviembre de 1975; ya que, al igual que entonces, se detienen a militantes del Partido condenado por el Pacto del Tinell sin las menores garantías y, ¡eso si!, avisando a los Canales Mediáticos para que filmen las humillaciones y se las hagan llegar a la totalidad de los españoles, a través de los Servicios Informativos afectos al régimen.
Esta progresiva marcha hacia rutas venezolanas, cubanas, marroquíes, palestinas e iraníes nos alejan, cada vez más, de la autopista de la democracia y consolida el Pacto del Tinell: “hay que conseguir, por los medios que sean, que el Partido Popular no vuelva a gobernar en España, jamás”. Y a ese carro se están subiendo los separatistas, los anti-sistema, los filo-terroristas, los de “la ceja” y demás especímenes de la sociedad española. ¿Lograrán destruir el Partido de la derecha?... Posiblemente, sí... ¿Ingresarán en las cárceles decenas de militantes, simpatizantes y votantes del Partido Popular, acusados de izar una bandera española en Vascongadas o de interpretar el Himno Nacional en Cataluña?... Yo diría que sí...
Pues todo esto se lo deberemos a don Mariano Rajoy Aldrey, después de haber escuchado su “panfleto gallego”, donde amaga pero no pega; donde no se mojó ni se moja aunque esté cayendo agua a chuzos, donde algunos llegarán a creer que llama al pan, pan... y al vino, Albariño.
¿Cuando reaccionará la derecha española y cambiará el aspirante a La Moncloa?... Sus intervenciones en el debate del Estado de la Nación de hoy quedará muy clara su “entrega” a Convergencia y Unión. Y los millones de euros que nos va a costar Convergencia y Unión hará casi imposible la gubernabilidad de España.
Y mientras tanto, a los españoles no nos quedará otro remedio que resignarnos a sufrir esta dictadura parlamentaria: dictadura que nos acercará, día a día, a la del Frente Popular.
¡Ah!. El año que viene habrá otro debate sobre el Estado de la Nación.
Luis de Miranda
miércoles, 14 de julio de 2010
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