martes, 29 de junio de 2010

2010.06.29
Me parece inconcebible que con los graves problemas que tenemos en la Unión -y muy especialmente en España- que el mundial de fútbol margine o aísle a los cinco millones de parados y al millón doscientos mil que ya no perciben un solo euro de ayuda para poder hacer frente a los gastos diarios de manutención. Pero resulta que esa droga que los ingleses llamaron y llaman “balón-pie” se ha extendido tanto, ha idiotizado y convirtiendo en bestias a tantos millones de seres... que hoy en día es capaz de mover y corromper a quien se ponga por delante.
En los distintos Países donde he residido y trabajado -con ideologías e idiosincracias muy diferentes a las mías- me enseñaron que donde no se establecen controles... la corrupción florece como las margaritas en el campo. Y ello quedó demostrado el pasado domingo cuando en los partidos de fútbol donde se enfrentaron las selecciones de Alemania e Inglaterra y las de México y Argentina no se han considerado “pruebas de hecho” las filmaciones de televisión.
Parece inconcebible que en el siglo XXI no se recurran a las tecnologías que existen para rectificar los errores -voluntarios ó involuntarios- que cometen los señores árbitros, cuando en otros deportes sí se aplican: carreras de velocidad olímpica, carreras de caballos, carreras de ciclismo, Fórmula-1, tennis, beisbol, etc., etc.
Pues bien. Si en el mundo del balón-pie la FIFA prohibe repetir un error cometido por el cuerpo arbitral en las pantallas gigantes que están instaladas en los campos de fútbol, nos hace pensar que antes de comenzar cada encuentro, al cuarteto arbitral ya se le han dado las instrucciones necesarias para que tal o cual equipo o, en este caso, selección quede eliminado. ¿Motivos?... Desde el baile de millones que los grandes emporios de los poderes económicos han puesto en juego hasta la conveniencia política del momento... todo cabe en la bolsa de la corrupción.
Y si el supuesto corruptor (la FIFA) impone unas normas extra-deportivas; y los equipos o las selecciones las aceptan... tan inmorales son los unos como los otros. Y si en verdad la FIFA sigue en sus trece y no admite la aplicación de las nuevas tecnologías, lo mas sensato, lo más razonable sería no acudir a las competiciones. Y si esa decisión la tomasen las principales potencias del fútbol mundial, les puedo asegurar que para las próximas quedaba establecida la aplicación de las nuevas tecnologías, ya que los miles de millones de euros en pérdidas harían temblar los cimientos de una gran parte de la economía mundial.
Si países como Inglaterra, España, Francia, Italia y Alemania se negasen a acudir a los mundiales, el actual señor Platini duraría en el puesto lo que dura un helado a pleno sol tropical... y la FIFA se bajaría del pedestal, en un abrir y cerrar de ojos.
Luis de Miranda

No hay comentarios:

Publicar un comentario