2010.06.21
Los Universitarios de La Coruña y Vigo están a la cola de España en rendimiento. Galicia es la quinta región española mas pobre... y de las primeras en maltrato a nuestras mujeres y en accidentes de carretera.
¿Quiere alguien decirme, por favor, qué está pasando en Galicia?... Lo que está pasando es que las generaciones que tienen la obligación de formar y de orientar a sus descendientes, desde 1986 se echaron la capa por montera... y a vivir que son dos días. Porque desde ese 1986 para aquí, los padres de los jóvenes que tienen menos de 24 años han y están dejando mucho que desear. ¿Disculpas?... Como trabajaban los dos y llegaban a casa muy cansados, no se preocupaban de dialogar con sus hijos, ni de ocuparse por los “deberes del colegio”, ni de que diablos estaban buscando en el mundo de “Internet”, ni a qué horas llegaban a casa, en plena adolescencia, etc., etc. Trajeron al mundo una serie de generaciones, a las que abandonaron a la suerte y al mundo de la anarquía. Dejaron de orientarlos al sentido de la responsabilidad y respeto por todo y por todos. Abandonaron unas creencias religiosas con mas de cinco y dos mileniums, respectivamente. Se han dejado llevar por el “progresismo”: pérdida de los valores básicos de la familia; pérdida del sentido de la obediencia gerárquica; abandono de la intimidad de propios y extraños y enaltecimiento de las libertades para las prácticas, en público y en privado, de nuestros instintos animales.
En fín, que por comodidad, por irresponsabilidad o por querer formar parte del llamado “progresismo”, aceptamos y practicamos el odio, el rencor, las violaciones, el machismo y el feminismo hasta la propia muerte, el aborto, el intercambio de sexos, etc. En fin que aceptamos como vía de un futuro progresista, la corrupción moral y material, como asignatura prioritaria y de alto “standing”. Por eso no nos tiene que extrañar que las generaciones que han nacido a partir de los años 90, (años de prosperidad y desenfreno) pinten fachadas, rompan farolas, quemen contenedores, arranquen y destruyan mobiliario público y privado, anden a navajazos o a tiros las noches de fin de semana; se maten como imbéciles en nuestras carreteras por no respetar las leyes de tráfico....
Lo sé, lo sé... que esas “bestias fabricadas” y criadas por sus padres son una minoría. Pero una minoría que cada vez se está alejando más. Y que de no tomar conciencia ya, pronto, muy pronto, dejarán de ser minoría y pasarán a ser mayoría.
O como dice un veterano de la última guerra civil (que cuenta con 90 años) “¿y para llegar a toda esta basura me incorporé a la guerra con 14 años y me jugué la vida?”. Pienso que si pudiéramos entrevistar a los de las dos Españas, tanto los de la república como los nacionales coincidirían en el mismo punto: “¿y para esto nos hemos jugado la vida?”.
Y gracias a estas últimas generaciones “progresistas” estamos abriendo las compuertas de un “salto de agua” de contenido impredecible... que se llevará por delante la riada sabe Dios a cuantos de nosotros.
Luis de Miranda
lunes, 21 de junio de 2010
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