2010.06.01
Anteanoche, en el programa que presenta y dirige Alfonso Arteseros, por el Canal de Inter-Economía, recordó el levantamiento contra la Segunda República Española que se llevó a cabo el 5 de octubre de 1934 en Asturias: la que contó con el desembarco de la Legión (único ejército profesional que tenía España y fundado por el General Millán Astray) y en ayuda del Gobierno Central... mientras en Cataluña un descerebrado declaró que tal región dejaba de ser española y iniciaba un proceso de secesión.
Otro recordatorio -apoyado con imágenes y declaraciones- que hizo llegar a su audiencia el periodista, señor Arteseros, fue el apoyo que dieron todos los Partidos de izquierdas -sin excepción- para que la República no fusilara al fundador de Falange Española, don José Antonio Primo de Rivera, ya que él era partidario de respetar la legalidad del Gobierno elegido en las urnas; mientras que la derecha no movió un solo dedo en su defensa.
Quizás algún día, si estoy menos cabreado que ahora, les contaré hechos que tampoco coincidirán con la leyenda negra que le han “colgado” a la Falange. Una Falange que nada tenía que ver con la “tradicionalista” ni con la de las JONS. Y si ésta carga con esa “leyenda negra” es porque se la han ganado a pulso.
Todos estos hechos -si ustedes recurren a mi blog- los he recordado en distintas oportunidades, para hacer saber a las juventudes y a la gente de mediana edad que no han sufrido la última guerra civil, que los descendientes de aquellos que se levantaron en armas son los que ahora reinventaron una Historia de fantasías y falta de verdad; la que -gracias a las filmaciones que existen y que el señor Arteseros nos ofrece en su programa televisivo- en nada se corresponde a la verdad histórica. De ahí que los estudiosos de la quinta guerra civil, en el corto espacio de cien años, nos arriesguemos a informarles de los errores cometidos en uno y otro bando, a sabiendas de que corremos el riesgo de que se nos tache de “fachas” y de “asesinos” por parte de quienes quieren llevarnos de nuevo al mes de octubre de 1934: fecha, en que para muchos de nosotros, comenzó aquella maldita contienda que nos costó más de un millón y medio de muertos... y que ya habíamos aceptado archivar -no, olvidar- en el mas íntimo rincón de nuestra sensibilidad... hasta que un iluminado, en su afán de venganza, se puso a hurgar en las cicatrices de las familias de un sólo lado.
Desde la humildad que nos caracteriza, les rogamos a todos ustedes que contrasten los dichos y hechos presentes con los relatos e informaciones que pueden obtener por diferentes vías (desde Internet a ediciones publicadas en distintos Países del Globo y por autores de distintos signos políticos) y llegarán a la conclusión de que la Historia de España que estudian nuestros hijos no se corresponde con la triste realidad. Pero, si para muchos de ustedes, la encuentran válida, no seré yo quien les lleve la contraria. Simplemente dejo la Historia en sus propias conciencias.
Luis de Miranda
martes, 1 de junio de 2010
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