2010.05.28
Nuestro Presidente del Gobierno de España, don José Luis Rodríguez Zapatero, a la salida del Congreso de los Diputados se le vio contento y satisfecho de la prueba de fuego, a la que lo ha sometido don Mariano Rajoy Aldrey, ya que obtuvo un voto mas que el Partido Popular: 169 contra 168 y 13 abstenciones. Esta “victoria” (entre comillas) se debió a que Convergencia y Unión, Unión del Pueblo Navarro y Coalición Canaria se abstuvieron de manera vergonzosa, no sin antes “poner en solfa” la no actuación del Gobierno, ante esta brutal crisis que todos estamos padeciendo.
Esta postura, a mi humilde modo de ver, es una cobardía política que no tiene parangón en los últimos ochenta años de la Historia de España; puesto que lo que han hecho fue darle una bombona de oxígeno... a cambio de “pasta”, a unos; y a que no adelante o no coincidan las elecciones generales con las catalanas. Por lo tanto, ninguno de estos tres Partidos (CiU, UPN y CC) merecen el respeto de quienes habitamos en los 14 hatos restantes.
Me preguntaba un colega el otro día “¿si yo formaría una Sociedad con un delincuente o con un corrupto?”... Le contesté que “a partir del siglo XXI, y si no quieres verte defenestrado, tendrás que asociarte -aunque yo no lo haga- con gente que milita y vota por “CiU”. Y “CiU”, en estos momentos, está siendo investigado por corrupción... pero a lo bestia”.
Debido a que este comentario lo escribí a las nueve de la mañana de hoy, todavía no pude analizar lo que está sucediendo en el hemiciclo de la llamada soberanía nacional. Pero haya acontecido lo que fuere, lo que sí ha quedado claro es que esos tres Partidos Políticos están jugando una partida de poker con las cartas marcadas. Y si los españoles que acudiremos a las urnas cuando sea o cuando al señor Rodríguez Zapatero le venga en gana, recordásemos lo que han hecho con la Nación española, en el día de ayer, estoy casi seguro que a estos tres Partidos Políticos les daríamos su merecido: pasarlos a la oposición o negarles toda posibilidad de que sigan representando a nadie: no votándoles. Claro que ese castigo sólo lo dan aquellos votantes de Países que tienen bien aprendida la lección de la democracia.
Pero como quiera que padecemos la enfermedad del olvido, en las próximas elecciones generales acudiremos a las urnas como borregos y seguiremos llenando el sagrado Congreso de los Diputados de personajes impresentables, políticamente hablando (escribiendo). Y después -cuando ya no haya remedio- vomitaremos sapos y culebras contra esos individuos. Pero como seguiremos montados en “los caballitos de feria”, a cada vuelta que de la rueda, volveremos a encontrarnos en el mismo punto. De ahí que repita, por activa y por pasiva, que tenemos lo que nos merecemos; puesto que votamos de la misma manera que lo harían las acémilas... si es que algún día les permiten acudir a las urnas... que no me extrañaría nada, si es que seguimos caminando por este escabroso sendero. Porque recordarán ustedes que Calígula nombró a su propio caballo, pro-Cónsul. Así que todo se andará.
¡Qué pena que no nos interese mirarnos en otros espejos cercanos!.
Luis de Miranda
lunes, 31 de mayo de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario