lunes, 10 de mayo de 2010

2010.05.10
Todos los medios informativos llevan 72 horas dándonos avances sobre la recuperación de S.M. el Rey; el que, si Dios quiere, podrá dejar la Clínica brevemente. Bien. No cabe duda que es una buena noticia, tanto para él como para sus familiares más directos, así como también para unos cuantos millones de españoles.
Y ya que S.M. está en las portadas de cuantas revistas me viene a la memoria uno de los mil doscientos y pico comentarios que ya llevo escritos en esta Emisora, donde humildemente le sugería a la Casa Real que tenga abiertos los ojos y que no se fíen de todos estos aduladores que, aprovechando esta operación, se están deshaciendo en elogios hacia su regia personalidad cuando están colocando, poco a poco, a las dos Españas a las puertas de 1934.
¿Por qué llego a esta conclusión?. Llego, porque sigo sin entender que la más alta representación de la Monarquía se sienta cómoda con los partidarios de una tercera República, con los anti católicos, con los violadores de las bases de una familia, con los partidarios de los abortos en fase avanzada de gestación, con los que han equiparado el matrimonio entre hombre y mujer con las parejas del mismo sexo, entre otras lindezas.
La semana pasada, en uno de los Canales de Tv de ámbito nacional, escuche a don Miguel Ángel Rodríguez –y estoy al cien por cien de acuerdo con él- cuando argumentaba algo muy parecido a cuanto acabo de decir (escribir) sobre la aparición en público de la bandera tricolor… Resulta que en muchas manifestaciones donde participan socialistas, comunistas, republicanos y homosexuales se hacen acompañar de la bandera tricolor, cuando está considerada anticonstitucional, y nuestro garante de la Constitución no solicita ningún tipo de información. Con esta indiferencia pareciera, sólo pareciera, que a nuestro Jefe del Estado le mola uno de los signos de la Segunda República. Y si esto es así, dijo don Miguel Ángel Rodríguez, lo que tienen que hacer los diez millones de votantes de la derecha española es portar en las manifestaciones, de ahora en adelante, la bandera tricolor y convirtiéndonos en republicanos. Y una vez llevemos al poder la Tercera República –para satisfacción de don José Luis Rodríguez Zapatero y demás componentes- la actual Casa Real al completo no durará en España ni sesenta minutos. De ahí que muchos de nosotros no entendamos, ante la ideología de las izquierdas, como S.M. don Juan Carlos I de España se sienta feliz y contento cuando La Moncloa está ocupada por los Socialistas y sus afines. Y, por el contrario, se sienta incómodo si el Primer Ministro de España llegó al poder con el apoyo de la derecha, los liberales y los monárquicos.
Si ustedes lo entienden, creo que a don Miguel Ángel Rodríguez y a mí, también, nos gustaría que nos sacaran de dudas.
Luis de Miranda

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