2010.04.14
Antes de iniciar mi comentario quiero dejar claro que no me importa en qué región española nació tal o cual “chorizo”; que no me importa que credo religioso profesa; que no me importa a que Partido Político pertenece y que no me importa su pasado. Lo único que me importa es que lo “pongan a secar” entre rejas, como castigo, por habernos robado a todos los españoles nuestro sudor y nuestras lágrimas.
Lo que no entiendo es que la maquinaria mediática del actual Partido en el poder, se rasgue las vestiduras, se hagan los víctimas, ante los presuntos “chorizos” que pululan por las tierras de España, cuando otrora esos mismos se defendían como “gato panza arriba”, por idénticos o peores hechos cargados de inmoralidad.
Pues bien. Resulta que el aspirante a ocupar La Moncloa, en las próximas elecciones, guarda silencio y no contraataca con el arma mas contundente y letal: cual es, el caso “Faisán”. Porque el caso “Faisán”, para quienes no hemos estudiado Derecho, lo calificamos de “traición a la Patria”. Y en mas de cien Estados –a nivel mundial- la “traición a la Patria” provocaría un juicio sumarísimo que llevaría a los responsables (desde el que dio la orden hasta los que la obedecieron) a una condena de cadena perpetua (en el mejor de los casos) hasta la pena de muerte, en los Países que la practican, (en el peor de los casos). Esto es, repito, lo que pensamos quienes desconocemos a fondo las leyes del Derecho.
Sin embargo, el Partido Popular, que representa a casi diez millones de votantes, no se atreve a lanzar una campaña –a través de los escasos medios de comunicación que le son afines- para que el caso “Faisán” se investigue hasta sus últimas consecuencias.
Para el pueblo liso y llano (ya que nos va la vida en ello, a parte del bolsillo) y por las razones expuestas, es mucho mas grave –con diferencia- el caso “Faisán” que el de los “chorizos” del caso “Gurtel”. Y sin embargo, don Mariano Rajoy y compañía, S.L., haciendo piruetas en la cuerda y entrando al trapo de los progresistas.
¡Qué pena de País!... Y qué porvenir les espera a nuestros hijos y nietos.
Hoy se cumplen 79 años de la proclamación de la Segunda República Española y que fue presidida por don Niceto Alcalá Zamora y Torres: un cordobés, hijo de una familia adinerada.
Y lo primero que se le ocurrió fue sustituir los distintivos de la Monarquía por sus propias señas de identidad: la bandera tricolor, el himno de Riego y la “Marianne” constituyeron la representación simbólica de la nueva España.
Y hoy nos encontramos en el tercer “14 de abril republicano” y camino de... posiblemente de algo feo, vistas las imágenes de los defensores del juez Garzón: Sindicatos, representantes del Gobierno Socialista, del resto de los Partidos de izquierdas y de los de “la ceja”... y todos ellos presididos por el Rector de la Universidad Complutense de Madrid... y, al fondo, -como no podía ser de otra manera- la bandera tricolor de la Segunda República, considerada en España de “anticonstitucional”.
Ojalá me equivoque, pero vamos acercándonos, poco a poco –si no se pone remedio- al mes de julio del año 1936.
Que sigan mirando para otro lado los responsables de esta piel de toro, que hasta hace poco se llamaba España,... es algo muy preocupante.
Luis de Miranda
miércoles, 14 de abril de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario