2010.04.13
Aunque se nos ha dicho siempre que el número “13” trae mala suerte y que “en martes, ni te cases ni te embarques”, resulta que hoy confluyen ambas maldiciones, porque desde que hemos dividido el año solar en 365 días y seis horas, aproximadamente, en cada año tenemos un par de “13 y martes”. Por tanto, en este año, volveremos a inquietarnos el próximo 13 de julio... que será el segundo del año.
Confieso que estas fechas jamás me han inquietado, a pesar de que uno de mis maestros, don Álvaro Cunqueiro, decía que “habeilas, hailas”. En lo que sí creo a pies juntillas es que nuestros triunfos y nuestros fracasos van en correlación con la forma de vivir que hemos elegido. O, por ir un poco más lejos, diría que en la cadena de nuestros genes ya vienen “grabados” –sin derecho a modificación- todos y cada uno de los acontecimientos que vamos a vivir y... la fecha de defunción... y de cómo y de qué manera vamos a pasar al descanso eterno. Por consiguiente, el que ciertos agoreros nos quieran adelantar lo que ellos ignoran, lo que hice y hago es tirar al contenedor de basura sus lucubraciones... y seguir disfrutando del derecho a haber nacido y al de alargar la existencia física y mental con todos ustedes.
Para nosotros, los españoles, se dice que es “el martes y trece”, sin embargo para nuestros vecinos los franceses, por ejemplo, es “el viernes y trece”. ¿Entonces nuestra pesadilla está en que residamos al norte o al sur de los Pirineos?.- me pregunto, a veces.
Terminaré diciendo que esto de las meigas me parece un cuento chino. Así que no se preocupen, disfruten de la vida y sonrían. Porque la sonrisa es el mejor de los antídotos.
Luis de Miranda
martes, 13 de abril de 2010
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