lunes, 29 de marzo de 2010

2010.03.29
Se me calificó de exagerado cuando comenté hace un par de años que los españoles, italianos y portugueses (nacionalizados o nacidos en suelo venezolano) deberían ir preparando las maletas y largarse cuanto antes de los tentáculos de Hugo Chávez, salvo que –como ha declarado la ingeniera Adriana Molina, recientemente- corran el riesgo de que los van a matar mañana.
Si ustedes han leído la página 20 del Diario “La Voz de Galicia” y fechado el pasado sábado, donde su corresponsal en Caracas, Pedro G. Otero –y en un trabajo excelente- puso con toda crudeza y sobre la mesa aquello que fui informándoles entre líneas, desde que el dictador Hugo Chávez tuvo la idea de armar a su ejército rojo, conocido con el pomposo título de “los chavistas”. Este ejército sacado de las masas del proletariado, aparte de obedecer órdenes superiores, también está autorizado para juzgar a quien les venga en gana o simplemente de descargar parte del tambor del revólver en la frente de la víctima… sin que tengan que dar explicaciones a nadie. Con declarar que “ese montón de mierda” (es la jerga que usan los chavistas) les faltó al respeto e injurió al Presidente de la República Bolivariana, ya es suficiente para cerrar el posible expediente.
“De los encarcelados, el más reciente es el ex diputado y ex gobernador del Estado Zulia, Oswaldo Álvarez Paz, quien se hizo eco de las denuncias de la Audiencia Española”, nos hizo saber Pedro G. Otero.
Al saber de la detención del ciudadano Álvarez Paz, me vino a la memoria un acto que se celebró en la capital del Estado Zulia (Maracaibo), a mediados de la década de los 70, cuando fui aceptado por unanimidad como destacado ejecutivo de la Asociación Zuliana de Ejecutivos (AZE). Y entre los múltiples abrazos y felicitaciones de los directores generales de las compañías petroleras (“Creole” y “Shell”), Bancos Internacionales con sede en Venezuela, etc., no me faltó la del ex gobernador del Estado, Oswaldo Álvarez Paz… con el que llegué a mantener una honda y franca amistad, durante años. Si el transcurso de los años no le han cambiado su lealtad y honor, el señor Álvarez Paz es un excelente amigo y un extraordinario político.
Pues ya lo ven ustedes, señoras y señores, este dictador es un hombre admirado y defendido por nuestro Presidente del Gobierno, señor Rodríguez Zapatero y por nuestro Ministro de Asuntos Exteriores, señor Moratinos, cuando las cifras de ciudadanos que están escapando de las garras del gorila rojo son espeluznantes: 1.500 diarios a orillas de la avenida de Sabana Grande. O sea que 140.00 españoles que vivían en Venezuela, han dejado aquella bendita tierra en la última década.
¿Por qué lo han y están haciendo?... Les dejo a ustedes el interrogante en el aire.
Luis de Miranda

No hay comentarios:

Publicar un comentario