miércoles, 20 de enero de 2010

2010.01.20
No sé por qué razón me enfado ante las declaraciones de ciertos políticos cuando escucho o leo a la mayoría de ellos. Y es que esta “casta” de ciudadanos viven en otro mundo: en el mundo de “las mil y una noches”.
Para ellos, el “caso Faisán” es una trama montada por la derecha española, por el simple hecho de desprestigiar al Gobierno actual.
Para ellos, el que un alumno o alumna desee responder en los exámenes en castellano -y de hacerlo sabe que está suspenso- es un ataque frontal hacia la otra Lengua de la Comunidad.
Para ellos, el que la Unión nos esté advirtiendo de que si seguimos endeudándonos en el porcentaje que lo estamos haciendo... puede caber la posibilidad que seamos expulsados.
Para ellos, los pactos y las normas, decretos o leyes “anti natura” son los certificados de garantía ante los radicales, los anarquistas y los progresistas.
Pues bien. Todo esto sucede a este lado del Atlántico. Sin embargo en la otra orilla, y cuando hoy se cumple un año en que el señor Obama llegó a la Casa Blanca, los representantes del pueblo tienen que tener sumo cuidado con las declaraciones que hacen, porque éstas se les pueden volver en contra o las promesas que hicieron durante la campaña electoral, se conviertan en sus propios jueces.
Lo que se acaba de vivir en EE.UU. a los progresistas españoles les cabrea mucho, porque ello marca la gran diferencia entre lo que es realmente una democracia... y este “potaje a la española” que está a años luz de lo que es la democracia. Porque el “potaje a la española” permite que un alto representante del pueblo tenga por domicilio una casa abandonada e inhabitable, en la Comunidad Valenciana. Y no sólo eso, sino que si un Senador por el “Hato nº 17” fallece, no será el pueblo quien elija a su sucesor -como nos concedería la democracia- sino que será la “casta política” la que coloque al mejor “palmero”.
¿Se han dado cuenta que el Estado de Massachusetts -demócrata hasta las cachas- resultó clave en el futuro del mayor proyecto legislativo en el que está embarcado el señor Presidente de los EE.UU.? Este ejemplo de democracia es impensable en la subvencionada Andalucía; que no cambian su voto socialista, por muchas promesas que les hagan los otros. Ellos, con sus “palmeros” al frente de la Cofradía del Cristo del Gran Poder, siguen cantando “saetas”... hasta tanto en cuanto los “progresistas” les permitan la Semana Santa, el Rocío y las corridas de toros. Porque a nosotros, los gallegos, el Gobierno Central no nos apoya para la simple promoción del Xacobeo.
Por cierto, me sorprende que en el resto de los Hatos se nos persiga de manera velada y se nos insulte por confesar que somos católicos, apostólicos y romanos... Y sin embargo, en el sur, en el pesebre de los votos, se brinde con un buen “fino” en la copa... y no pase nada. Y no pasará nada mientras los políticos pertenezcan a otra casta. En los “hatos” se cría el ganado. Y el ganado se clasifica por castas: unos, para sementales; otros, para las labores; y otros, para el matadero.
Luis de Miranda

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