lunes, 4 de enero de 2010

2010.01.04
Pasados tres días en que la Presidencia de la Unión Europea está bajo la responsabilidad de España, de nuestras arcas (las que custodian y gastan el sudor y las lágrimas de los contribuyentes) ya se han gastado millón y medio de euros; ya que todos somos sabedores de que cada día que don José Luis Rodríguez Zapatero esté ocupando tal Presidencia, de nuestros impuestos tenemos que pagar m,edio millón de euros/diarios. O si ustedes los románticos de la anterior moneda lo prefieren, cada día que este despilfarrador se mantenga en Bruxelas todos nosotros tenemos que sacar de caja algo mas de 83 millones de pesetas.
Si para nosotros, el pueblo liso y llano, este gasto lo encontramos fuera de contexto -en un momento donde cerca de cinco millones de parados deambulan por las oficinas del INEM y por las calles de nuestras ciudades en busca de un puesto de trabajo- imaginemos qué pensarán los 26 Países restantes de la Unión de un Presidente que ha preferido malgastar 90 millones de euros (gasto total, al cabo de los seis meses de Presidencia) en pos de su desorbitada vanidad.
Si de su ineficacia, al frente del Gobierno de España, está dejando honda huella entre nosotros, al no tomar ningún tipo de acción para frenar la gravísima crisis que estamos padeciendo los españoles, ¿qué no hará en la Unión, cuando en ella quiere imponer una política social trasnochada y demagógica?.
Sigo pensando que don José Luis Rodríguez Zapatero es el peor gestor desde el comienzo del siglo XIX, cuando en esos momentos España se caracterizó por una crisis política constante, entre las ideas absolutista y liberal, y económica por las modestas tentativas españolas de seguir a los grandes países en su desarrollo industrial, agravada por la pérdida de los territorios de ultramar. Y por si esto no fuera suficiente, surgieron los distintos cambios de postura -la monarquía absoluta del borbón Fernando VII, la constitucional de Isabel II, la democrática de Amadeo I y la 1ª República... y la liberal de Alfonso XII- que acabaron resultando incómodas por su incapacidad para resolver la crisis política y, sobre todo, la crisis económica.
Pues hete aquí, que con pequeños matices de no mucha importancia, el señor Rodríguez Zapatero nos va arrastrando, día a día, a la agravada crisis de 1909; que, como los buenos estudiantes recordarán, intentó resolver la dictadura de don Miguel Primo de Rivera. Esta situación, en cuanto al ámbito social: no olvidemos los cerca de cinco millones de parados, mas lo que se irán a la calle en este año que inauguramos. Y la otra situación, la económica, y comparable a la que se nos está viniendo encima, nació en 1934... Y no sigo arrancando hojas del calendario porque podrían llevarme ante los Tribunales de Justicia... cuando la Historia que están modificando los que deshicieron el archivo de Salamanca sigue en pie e inalterable, por mucho empeño que pongan en destrozarla. Como les dije una y mil veces, la realidad es tan tozuda que no hay forma de enterrarla.
Así que pongámonos a rezar, para que el próximo 30 de junio llegue lo antes posible; pues la vanidad del señor Rodríguez Zapatero y su prepotencia puede dejar en la Unión Europea una cicatriz que difícilmente podrá disimular la mas avanzada cirugía estética.
Luis de Miranda.

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