2009.11.13
Cada día que pasa estoy mas convencido que un altísimo porcentaje del pueblo español no está preparado para vivir en democracia. Es como si aquel fantasma de la anterior dictadura siguiera volando por los cielos de la Península Ibérica y que tuvieran miedo a que la derecha española no permitiese el aborto, ni el matrimonio entre personas del mismo sexo, ni que los etarras pasen la condena completa en prisión, ni que violadores, ladrones, asesinos y corruptos puedan pasear por nuestras calles a los equis meses de apresarlos. Porque según la gente de izquierdas y los anti-españoles, los cerca de diez millones de votantes a favor de la derecha estarían mejor en las cárceles o -como dijo el señor Camps- en una cuneta, boca abajo.
Y algo de todo esto debe ser cierto, puesto que, a estas alturas, el señor Rajoy no es capaz de sacarle al PSOE mas de seiscientos mil votos, ya que los novecientos mil restantes (hasta completar el millón y medio de votos que perderá el PSOE) se los repartirán entre los Partidos que representan a la minoría de las minorías. En una palabra, a casi nadie... pero que serán esas minorías quienes regirán los destinos de todos nosotros.
Otra postura que me sigue trastocando lo que yo interpreto como “lógica”, es que a los fanáticos les importa tres pepinos que se queden millones y millones de compatriotas sin trabajo, que a esos mismos les embarguen las viviendas y los tiren a la santísima calle, que sus adolescentes sigan abortando sin permiso materno o paterno (pero impidiendo que a nuestro Rey lo excomulguen por firmar la nueva ley), que las niñas y niños reciban clases de cómo deben masturbarse (muy pronto veremos en la tele-basura concursos de masturbación en masa y millones de euros en juego) y que nuestros políticos sigan riéndose de nosotros y no modifiquen lo mas urgente de todos los “todos”: la ley D'Hont, donde los votos que depositemos en las urnas tengan en mismo valor en Galicia que en Cataluña, Baleares o Andalucía, por poner unos ejemplos.
Pues, ya lo ven ustedes, según las últimas encuestas facilitadas por el propio Gobierno actual, los anti-sistema, los separatistas, la extrema izquierda y el PSOE no están dispuestos a cambiar su voto. ¿Por qué no lo están?... Porque la oposición no está presentando a un candidato con carisma y con las ideas claras. Está presentando a un hombre -quizá, bueno, honrado y no sé cuantas virtudes mas- que no es capaz de despertar la ilusión entre los indecisos... ni siquiera entre la gente de su Partido. Pero como los Partidos Políticos españoles se rigen por unas dictaduras escalofriantes -y el P.P. no es la excepción- a partir de hoy los máximos dirigentes de la derecha española (que -¡oh, casualidad!- se reunen en Cataluña) no pensarán en nuestra Nación y seguirán tragando sapos, culebras y al perdedor de dos elecciones seguidas... pero seguirán viviendo de la “sopa boba” desde la oposición. Porque que no ganan las elecciones está mas que requetesabido. Y en el supuesto de que fuese el Partido mas votado, todos los restantes Partidos “montarán una casa de citas”, y pasará automáticamente adonde está ahora: a la muy merecida oposición.
Pasen un buen fin de semana, y si se acercan a Extremadura traigan al profesor o profesora que nos enseñará a masturbarnos... que para eso hemos pagado 14.000 euros.
Luis de Miranda
viernes, 13 de noviembre de 2009
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