2009.11.06
Según el Diario “La gaceta”, de fecha 30 del pasado octubre, del sumario que se instruye en el Juzgado nº 1 de Estepona se desprende que “desde hace mas de un año -según las investigaciones de la Unidad Central de Delincuencia Económica y Fiscal, el ex-Alcalde socialista y uno de los principales imputados en la “operación Astapa”, Antonio Barrientos, habría puesto su coche y a uno de sus escoltas -pagados con cargo a las arcas municipales- al servicio de doña Ana Rodríguez (esposa de don José Bono, Presidente del Congreso de Diputados). Incluso le habría facilitado un profesor de golf que, a tenor de la instrucción del caso, resulta estar en nómina de Valle Romano: una de las empresas investigadas en la presunta trama de corrupción socialista en Estepona”. Y a todo esto, don José Bono no ha respondido sobre la gratuidad de estos servicios.
Saco esto a colación, puesto que sería interminable la lista de corruptos que, en uno y otros Partidos políticos, pululan por 1os 17 hatos y por las decenas y decenas de Ayuntamientos de España. Pero que quede bien entendido que con lo dicho anteriormente no estoy generalizando; ya que en todos los Partidos existen mujeres y hombres de una honestidad que no podemos poner en duda.
Lo que sucede es que con esta lucha por el poder, los responsables de asesorar a los aspirantes a La Moncloa, están exacerbando a la población, en general. Y pienso -ojalá me equivoque- que esta forma de llevar una campaña política no beneficie ni a unos ni a otros, sino que están dando una imagen de nuestros políticos, a nivel nacional e internacional, que no nos merecemos. Y como comenté hace unos días, tendrá que aparecer mas pronto que tarde un peso pesado que dé un buen puñetazo sobre la mesa y detenga esta marea de corrupciones, por el bien de la Nación española. Porque, se diga lo que se diga, España todavía no se ha convertido en un País bananero (aunque lleva camino de serlo) ni en un refugio de ladrones sin escrúpulos ni de violadores de la Constitución española.
Sin embargo, y recurriendo a la responsabilidad de los garantes de nuestra Constitución, tengo, tenemos la esperanza de que el ventilador de excrementos se detenga de una vez por todas, porque algún sensato tenga la valentía de detener tanta miseria humana. Porque aunque algunos insensatos crean que el destapar todo este estiercol beneficia a tal o cual Partido; no se lo crean. Lo que están logrando es todo lo contrario: cabrearnos hasta límites insospechados.
Luis de Miranda
viernes, 6 de noviembre de 2009
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