2009.10.21
Sigo pensando que -en determinados días- estoy sufriendo una pesadilla que me altera todo mi sistema emocional. Es más, hasta podría decir que me parece estar habitando un planeta que en nada se parece al que me colocaron cuando comencé a respirar y a pensar por mi mismo. E intentaré explicarme.
Verán ustedes. En la pasada semana del Pilar nuestro Presidente del Gobierno de España y durante el periplo que ha hecho por Estados Unidos y Países árabes, del primero de ellos no ha aprendido nada y de los restantes... quizás las formas de llevar tal o cual tipo de dictadura, de cómo se lucha contra los disidentes y contra quienes no son partidarios de vivir, en la intimidad, con aquellos seres que tengan sexo contrario.
Una de las formas de aplicar una dictadura es no oír ni respetar las opiniones y/o quejas de los “disidentes”. (Para que nos entendamos, de aquellos que no le han dado su voto o que profesan la religión de Roma). Otra forma de poner en práctica la dictadura es no otorgándole al pueblo el derecho a decidir por si mismo, sino a través de intermediarios: los diputados y los concejales. (Eh, que estos son la representación del pueblo, me dirán los fanáticos. Y yo contestaré: eh, de aquí salen los vendedores de escaños y los traidores políticos) Y una tercera, por no hacer extensa la lista, es la de condenar a muerte a los que aman a los de su mismo sexo.
Sin embargo a una muy especial y que la viven y soportan nuestros Jefes de los Ejércitos, cual es la de que el señor Presidente del Gobierno de España, don José Luis Rodríguez Zapatero, se niega a sellar todo acto castrense con el grito de ¡Viva el Rey!... (delegando en el militar de mas alta graduación) puesto que el señor Rodríguez Zapatero jamás ha negado que es republicano. Y como buen republicano -que dice ser- no puede aceptar la Monarquía, aun cuando el artículo 1.3 de nuestra Constitución dice lo siguiente: “La forma política del Estado español es la Monarquía parlamentaria”... y esto lo juraron o prometieron quienes ocuparon La Moncloa, hasta la fecha.
¡Ah, ah!... Un momento que todavía hay mas. Escuchen bien... Nuestra Ministra del Ejército también se niega a dar la salve de ¡Viva España!... (delegando en el militar de mas alta graduación).
Por curiosidad, ¿alguno de ustedes ha pensado en el Presidente de los Estados Unidos y que éste se negara a decir “¡Dios salve América!”?... Todos cuantos conocemos un poco a los Norteamericanos -por haber trabajado y vivido con ellos- sabemos que de los 300 millones... unos 100 millones se alistarían voluntarios (sin dudarlo) a borrar de la faz de la Tierra a su Presidente, por haber cometido tal agravio contra su pueblo.
¿A qué nos pueden arrastrar estos comportamientos anti-patriotas?... No lo sé. Pero supongo que a nada bueno... mas temprano que tarde. Por eso, cada día que pasa, estoy mas de acuerdo con el cabreo de algunos distinguidos soldados.
Luis de Miranda.
miércoles, 21 de octubre de 2009
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