2009.10.20
Imagino que todos ustedes ya se habrán enterado de que nuestro Ministro de Asuntos Exteriores, don Miguel Ángel Moratinos, ha estado el domingo pasado y ayer, lunes, en la Isla de Cuba, en visita oficial, con el único objetivo de fortalecer las relaciones bilaterales y de preparar la presidencia española de la Unión Europea que tendrá lugar en el primer semestre de 2010.
Aunque la agenda inicial del señor Moratinos señalaba que este pasado domingo (o sea, anteayer) tendría un “programa privado”, no ha sido así. Lo que realmente sucedió es que al final ha sido una intensa jornada de trabajo que concluyó con una reunión con intelectuales y artistas cubanos en la residencia oficial del excelentísimo señor Embajador español, don Manuel Cacho.
En cuanto al día de ayer, hemos podido saber que se ha reunido con los Ministros cubanos de Exteriores, don Bruno Rodríguez, y de Comercio Exterior, don Rodrigo Malmierca; y con el general Raúl Castro durante casi tres horas. ¿De qué diablos se puede hablar con otro abominable dictador?... Probablemente de ver la forma y manera de mantenerse en el poder, una familia, por espacio de medio siglo.
Lo que sí ha quedado claro es que eludió reunirse con la disidencia interna de la Isla.
Sin embargo lo que no ha tenido en cuenta don Miguel Ángel Moratinos es que pronto (por razones de edad de su actual general) la Isla de Cuba será gobernada por los disidentes de hoy. Y será entonces, y sólo entonces, cuando el pueblo cubano recordará y tendrá en cuenta el posicionamiento del Gobierno de España, presidido por don José Luis Rodríguez Zapatero, durante la férrea dictadura de los hermanos Castro.
El problema de don José Luis Rodríguez Zapatero -en mi humilde entender- es que le está poniendo una vela a Dios y otra mas voluminosa al Diablo. Y por experiencia ajena esa dualidad tiene un calificativo que yo no voy a pronunciar ni escribir.
Luis de Miranda
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martes, 20 de octubre de 2009
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