2009.08.07
Entiendo que muchos profesionales noveles no puedan luchar en contra de los sistemas que la sociedad nos va imponiendo poco a poco. Tampoco pueden luchar en contra de un sistema de vida que “la sociedad de consumo” nos fue imponiendo poco a poco. Y mucho menos luchar en contra de los “dobermán” de la política o “contracorriente” en el gran río de la información.
Esto viene a cuento, pues recuerdo estar de guardia en el Diario “Amanecer” de Zaragoza y negarme a publicar una fotografía que enviaba la agencia EFE con orden de colocarla en primera página y a un mínimo de tres columnas... cuando sólo contaba con un montón de juventud, con sacos de inexperiencia; pero con un unas buenísimas notas en teoría. Y pueden creerme que en el inicio de la década de los “50”, el quedarse sin trabajo era lo de menos, pues ya se veía algún que otro rayo de luz al final del túnel de la posguerra. Lo que realmente inquietaba era que el informe que estaba obligada a enviar las fuerzas de seguridad del Estado, y dependiendo de las manos en que tal informe cayese, desde el Ministerio de la Gobernación salía la sentencia que condenaba o absolvía al expedientado. Y sin embargo habíamos unos pocos que soñábamos con otra cosa. (Pero muy pocos. Que no vengan ahora a echarse faroles ciertos defensores de un socialismo, porque todavía existe mucho material guardado fuera de nuestras fronteras, y que no queremos que desaparezca... por si acaso).
Otro caso similar... o peor, lo provoqué en Vigo. Resulta que a principios del año de 1958 se inauguró la Emisora “La Voz de Vigo”, y tal responsabilidad cayó sobre la figura de don José María Girón de Velasco, en representación del Jefe del Estado. Y como la Emisora y su personal pertenecíamos a la R.E.M., en tal acto oficial era obligatorio vestir la camisa azul de Falange.
Les invito a buscar por todos los archivos de Vigo y Madrid, a ver si hayan una foto en la que yo (el único que no la llevaba) vistiese la camisa en esa fecha. Pero si podrán encontrar decenas y decenas de fotografías (dentro y fuera de España) de “socialistas de toda la vida” con el brazo en alto y chillando eufóricos las consignas del momento. Y es por estas razones que no comprendo como parte de las nuevas generaciones de periodistas de la información (no, de basura) presten sus imágenes o sus nombres para leer o escribir basura... y una vez descubierta la falsedad de las informaciones que lanzan al viento, miran para otro lado, cómo si aquello no fuera con ellos. Tienen tanto, tanto, rostro que caerían de bruces contra una acera y generarían un profundo cráter.
Pero mucho más rostro tienen los que están muy próximos a mi generación... y contra esos sí que yo levanto mi pistola... hipotéticamente hablando, claro está. ¿Y saben ustedes lo qé haría con ellos?... Pues encerrarlos en una sala y proyectar y leerles sus propias crónicas y comentarios, para demostrarles que están a años luz de lo que es vivir en democracia. Son simples carroñeros de la información y falsos compañeros de viaje. Son, en resumen, la vergüenza de nuestra bendita profesión.
Luis de Miranda.
martes, 1 de septiembre de 2009
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