2009.07.27
En repetidas oportunidades les he confesado que, desde hace cuatro años para acá, nuestra querida España va perdiendo prestigio internacional... a todo nivel. Prueba de ello sería una larga lista que ustedes no necesitan releer, puesto que las tendrán en la memoria reciente. Desde la antepenúltima (la vergonzosa visita oficial de nuestro Ministro de Asuntos Exteriores a un pedazo de suelo español); la penúltima y vivida en el día de ayer en París, no interpretando el himno español durante la entrega del premio como ganador del Tour de France al corredor ciclista, don Alberto Contador; y la última, en el día de hoy, al visitar oficialmente Venezuela -de nuevo nuestro Ministro de Asuntos Exteriores- sin una agenda protocolaria; ya que, en principio, éste sería recibido por el dictador Hugo Chávez (mañana, martes y coincidiendo con el cumpleaños del Presidente venezolano) y sin embargo, ahora, se nos anuncia que probablemente será recibido en el Palacio de Miraflores pasadomañana, miércoles... antes de su salida con dirección a Brasil.
Estos fallos en el protocolo oficial -por denominarlos en el lenguaje menos ofensivo- no son, al modo de entender los ciudadanos de a pie, meras casualidades, sino una demostración más del poco respeto que nos merecemos los más de cuarenta millones de españoles. Porque -como muy bien ha expresado la Presidenta de la Comunidad de Madrid, doña Esperanza Aguirre- ¿qué nota oficial cursaría Francia, si la vuelta a España la hubiese ganado un corredor francés y a la entrega oficial del premio, en vez de oír la Marsellesa se pusiese, por error, el himno de China, por ejemplo?... ¿De verdad creen ustedes que sólo quedaría tal error como una curiosa anécdota?...¡Ni de broma!... Inmediatamente el Ministerio de Asuntos Exteriores cursaría una nota oficial, a través de la Embajada Francesa, pidiendo disculpas. ¿Por qué?... Porque Francia se ha ganado hace muchos años un prestigio y un respeto internacionales, que bien quisiéramos para nosotros, al día de hoy.
Resumiendo. Que cada quien tiene lo que se merece. Y si nuestra máxima representación española sigue coqueteando con regímenes execrables... ¿qué podemos esperar de las Naciones democráticas y defensoras de los derechos humanos?. Pues esto... que nos sigan tratando como si fuésemos un País alejado de la realidad. ¡Un bananero más!.
Luis de Miranda.
martes, 1 de septiembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario