2009.08.17
Las declaraciones del Ministro de Justicia, don Francisco Caamaño, sobre la inquietud que tiene todo el gobierno central a que el Tribunal Constitucional dicte ¡por fin! Sentencia sobre el estatuto catalán, son algo que crespa el vello a los hatos restantes... excepto a los “mantenidos con el dinero del resto de los españoles”. Y a estos “parásitos” ahora les van a acompañar más trescientos mil parados de larga duración y que hoy están presentando en taquilla la solicitud de “mancebos del PSOE”: de momento, por seis meses prorrogables... y una vez pasadas las lecciones y el señor Zapatero siga en La Moncloa, serán los que ayudaron a sepultar la nación de los íberos. Porque lo que unos y otros no son conscientes de la barbaridad que están haciendo es que el dinero no cae de los árboles y que está brutal deuda que el señor Rodríguez Zapatero nos está provocando, hace que nuestra recuperación sea mucho mas dolorosa porque el pago de los intereses de dicha deuda no nos va a permitir seguir respirando. Y es que estamos llegando a una cifra de endeudamiento tal, que vamos a tener que avalarla con el único valor que nos queda en España: el Monasterio de El Escorial; las Catedrales de Santiago, Burgos y La Seo; el Acueduto de Segovia; las Cuevas de Altamira; la Mezquita de Córdoba, la Alhambra de Granada... y poco más. El resto sólo lo comprarían algunos “güiris” para colocarlos al fondo del hato.
Sin embargo, ustedes -por ejemplo- que me están escuchando, la deuda que les vamos a dejar a nuestros descendientes alcanzará tales dimensiones, que a nuestros herederos les vamos a condenar a vivir por un período de unos 50 años con un desfase sobre el resto de los países occidentales, que mereceríamos ser llevados a un paredón... hipotéticamente, hablando, claro está. Les decía que, ustedes que me escuchan, esto de la deuda les entra por un oído y les sale por el otro. Y me baso en que cada uno de ustedes está poniendo su granito de arena para que sigamos como estamos... mientras las grandes locomotoras que nos da de comer, como son Alemania y Francia, ya han tocado el silbato y el tren parte hacia su próspero destino. Un tren que ya lo componen los vagones de Portugal, Suecia, Slovaquia Grecia y otros...
De un País que me alegro mucho de que comience a recuperarse es Portugal. Y lo hace porque se han tomado medidas. Y aquí, en nuestra piel de toro (ya ven que no la llamo España por miedo a que los separatistas me metan en la cárcel) las únicas medidas que se han tomado son a los trajes del Presidente de la Comunidad de Valencia, a los bolsos de la señora Barberá y a insultar al Presidente del Partido de la Oposición.
Lo mas triste de todo esto es que al pueblo de la izquierda le encantan los insultos y las descalificaciones, siempre y cuando no midan la distancia entre la última ola y el chalé de Pepiño Blanco o el grosor del expediente del 11-M o la distancia de seguridad que existe entre las familias de guardias civiles...
Para queé seguir si es como predicar en el desierto. Lo que importa es que nos sigamos endeudando y que a los míos les sigan dando dinero de la caja de pensiones... y a los pensionistas del futuro ¡que les den!... mientras yo tenga la barriga llena.
Luis de Miranda.
martes, 1 de septiembre de 2009
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