2009.09.29
La célebre fotografía, delante del Metropolitan, de la familia de nuestro Presidente del Gobierno de España con el matrimonio Obama, ha cabreado ¡y mucho! a la gran mayoría del pueblo español. Y muy concretamente, a las mujeres de nuestra querida España.
Parece increíble que el señor Rodríguez Zapatero y sus asesores de protocolo, hayan caído en semejante horterada: horterada que está siendo el hazme-reír de medio mundo.
Vamos a ver. Si nuestro Primer Ministro de España llegó a los Estados Unidos de Norteamérica en visita oficial, ello quiere decir que él y su familia estuvieron representando a la totalidad de los españoles. Y entre ellos estaban concretamente nuestras mujeres. Y nuestras féminas están echando todavía “juramentos en arameo” por el feo espectáculo que dieron las hijas de don José Luis Rodríguez Zapatero, al presentarse ataviadas al estilo “goticas”, pues no admiten que unas jovencitas -que representaron a la totalidad de las jóvenes españolas- dejaran semejante imagen, a nivel mundial.
En España, a Dios gracias, contamos con unos diseñadores de moda que en nada tienen que envidiar al resto. Y a la cabeza de ellos están los gallegos y las correspondientes Firmas de Alta Costura de nuestra amada Galicia. Como diseñadores tenemos, entre otros, a Roberto Verino, Kina Fernández y Gayoso. Y como Firmas de Alta Costura tenemos también, entre otras, a Mafecco, Caramelo y...............................................
De ahí que no entendemos la rebeldía de estas jovencitas de La Moncloa -las que posaron para la Prensa mundial- dando una imagen engañosa de cómo visten las adolescentes de las tierras de Hispania.
Por eso reitero, una vez más, que el servicio de protocolo no ha informado debidamente al señor Rodríguez Zapatero. Aunque, por otro lado, cualquier padre español que ocupe un alto cargo social sabría que ante una representación nacional, a nivel internacional, sus hijos o hijas no pueden ir disfrazadas de cualquier movimiento “in”, por muy liberales que se sientan.
En el universo social hay unas normas estrictas que no pueden ni deben violarse. Y por poner unos ejemplo, para que todos nos entendamos, y dentro del máximo respeto que me merecen tales personalidades, les hago la siguiente pregunta: ¿que les parecería si nuestra Princesa, doña Leticia, y la hija del señor Botín, se presentasen de esa “guisa” ante el Presidente de cualquier País con formación cultural occidental?...
El problema -a mi modo de ver y entender- es que el señor Zapatero quiere dejar patente su ideología de un anti-sistema, propio de culturas trasnochadas: la amoralidad llevada hasta el borde de la inmoralidad. De ahí que defienda a ultranza la ley de que sus hijas, a partir de los 16 años, puedan abortar -sin tener que comunicárselo a sus padres-; pero, sin embargo, no podemos publicar su fotografía, salvo que esté retocada; ni ellas pueden ejercer el derecho a voto, ni conducir un automóvil, ni contraer matrimonio, salvo que estuvieran emancipadas, etc.
España es, afortunadamente, una Nación culta y cargada de Historia, donde ciertos movimientos y actos libertinos chocan frontalmente con las buenas costumbres y la corrección que nos legaron nuestros ancestros. Y tal exquisita formación y el “saber estar” sí tienen cabida en un mundo donde todavía se mantiene el sentido del ridículo. Por consiguiente, si esa familia quiere destacarse como “gente avanzada y rompedora de protocolos”, ese será su problema y en el terreno privado. Pero mientras vayan representándonos al resto de los españoles, lo único que les pedimos es que se comporten dentro de las líneas generales de elegancia y personalidad europeas. Y si ese comportamiento social no va con ellas, lo mejor que pueden hacer es quedarse en casa.
Creo que no es mucho pedir. España y su pueblo no se merecen semejantes imágenes.
Luis de Miranda
martes, 29 de septiembre de 2009
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