viernes, 25 de septiembre de 2009

2009.09.25
El número correspondiente al día de hoy, del Diario “La opinión”, destaca en su primera página y a cuatro columnas que nuestro Presidente, don Alberto Núñez Feijóo, reprendió al Ayuntamiento de La Coruña por rechazar un aeropuerto único en Galicia.
Pues, ¿qué quieren que les diga?... Que estoy de acuerdo con el señor Núñez Feijóo. Y lo estoy, porque ello supondría un ahorro económico muy importante (primero), mayor seguridad de vuelo en las operaciones de aterrizaje y despegue (segundo) y tercero, una mayor seguridad ciudadana, puesto que en los pequeños aeropuertos es muy fácil operar: para los grupos terroristas y narcotraficantes.
El problema existente, y que tantas veces les he comentado, es que cuando un político de tal o cual Partido se encuentra con “un bastón de mando en plaza” en la mano... y un coche oficial con guarda-espaldas... y policías motorizados que hacen sonar las sirenas y encienden las luces de colores, para que los contribuyentes se enteren de que “el dios de los dioses” se digna pasar por delante de sus viviendas... y un sin fin de “palmeros” que se arrastran como culebras, ante su presencia y que le ríen hasta los chistes de mal gusto... y decenas y decenas de invitaciones en restaurantes que jamás pisaría... etc., etc. no acaban de entender el mensaje que el señor Núñez Feijóo les está enviando a todos, por igual: contengan el gasto superfluo, pues mas temprano que tarde tendremos que responder a “¿qué hemos hecho con el dinero de los contribuyentes?”.
Estoy llegando a la conclusión de que “nosso porquiño” adquirió tal nivel de presunción y prepotencia que -como nuevos ricos que somos- nos estamos convirtiendo en verdaderos “horteras”, en verdaderos “currichiño, currichiño”.
Me importa tres pepinos que mis detractores que tilden de “pro-Feijóo” o de “fascista” o de “asesino” (ese es el lenguaje que usan), pero para los habitantes que pisamos la tierra gallega, un Lavacolla de dimensiones de un 75% de las del nuevo Prat de Barcelona, nos puede y debe prestar mejores servicios, incluso, que ahora.
La Coruña y Vigo tienen que entender que no necesitan un aeropuerto a nivel internacional, puesto que llegar a Lavacolla desde ambas ciudades -en tiempo- es el mismo que tarda un madrileño desde la Plaza de España a Barajas o un barcelonés, desde El Guinardó a “El Prat”. Hoy Galicia está bastante bien comunicada y las distancias -medidas en tiempo- son de 45 minutos, aproximadamente. En cuanto a los viajeros de Lugo y de Orense, ni Alvedro ni Peinador les solucionan el factor tiempo. Entonces, ¿tiene o no razón el señor Núñez Feijóo?... Mi opinión personal es que la tiene toda.
¡Ah!, señores Javier Losada y Carlos Negreira, un simple aeropuerto no es ningún signo de identidad. Por favor no intenten vendernos una moto sin motor.
Luis de Miranda

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