2009.07.24
Toda aquella persona con mando que se rodea de ilustrados e, incluso, de ignorantes graduados, es una persona insegura, cuasi analfabeta, con un complejo de inferioridad de unas dimensiones tales, que -sin apenas darse cuenta- roza la paranoya.
Lo curiosos es que dentro de su escasa formación intelectual sabe de qué tipo de personajes tiene o necesita rodearse... para -desde su puesto de mando- impartir su doctrina y su ley. Pero para que esa “doctrina”, para que esa “ley” pueda llevarse a cabo, todo su mundo -el que lo rodea- está compuesto por pendencieros, por amorales, por corruptos, por asesores sin escrúpulos y... sin olvidarse de las decenas de matones que necesita para salvaguardar su integridad física.
Este pequeño prólogo viene a cuento, porque en el día de ayer he escuchado a don Martiano Rajoy y... por primera vez y sin que sirva de precedente- estoy de acuerdo, al cien por cien, en un sólo punto. Y ese acierto suyo estuvo y está en el siguiente recordatorio: “Por primera vez, en la historia de la humanidad, un Ministro de Asuntos Exteriores realizó un viaje oficial a su propio País”... Después de esta verdad, me pregunto: ¿Estamos locos o quieren volvernos locos?.
¡Ah!. Pero el señor Rajoy se olvidó de otra “metedura de pata” (¿se dice así o me llevarán al juzgado los subvencionados?)... y esa “metedura de pata” fué cuando acompañó a nuestros Reyes a las ciudades españolas de Ceuta y Melilla... Ciudades que, para nuestro excmo. señor Ministro de Asuntos Exteriores de España, son de Marruecos; de ahí que tenga que acompañarlos el Ministro de Asuntos Exteriores; y no, el Ministro del Interior, por ejemplo.
¿Se dan cuenta ahora, del porqué de mi inicio?... Pues se debe sencillamente, porque después de este gravísimo error cometido por nuestra diplomacia, los distintos medios periodísticos del Reino Unido elogiaron -con la bendita flema inglesa- tal visita a la roca. Y si tu adversario te elogia... mala cosa es. Ese elogio viene en pago a un error cometido.
Conclusión. Por la vida no se puede ir con cara de “yo no fuí”... o de “aguas mansas”... No olvidemos el dicho aquel que dice “... de las guas mansas líbreme Dios; que, de las otras, me libraré yo”.
Y nuestro Ministro de Asuntos Exteriores practica esas dos vías. La prueba está en que visitó países pro-guerrilleros musulmanes, visitó países africanos corruptos y con unos regímenes dictatoriales; visitó y se enamoró de China y de su dictadura, sin olvidarse de Guinea Ecuatorial, Cuba, Bolivia, Venezuela, Méjico, Argentina, etc.
Para resumir. Ustedes vean con detenimiento los vídeos de las reuniones internacionales y observen qué grupos se reúnen cordial y afectuosamente e incluso se gastan bromas entre ellos... y vean por donde andan los señores Zapatero y Moratinos, como dos almas en pena. ¡Qué vergüenza, Dios mío!. Y todo empezó -y muchos de ustedes no se lo han creído- cuando nuestro Presidente del Gobierno Español ofendió a los más de 300 millones de norteamericanos: los que, a su vez, conforman la primera potencia del mundo, tanto económica como militarmente.
Y por mucha propaganda mediática del Grupo Prisa y demás súbditos, mientras tengamos como Primer Ministro al señor Zapatero, seremos la alfombrilla de baño de los Organismos Internacionales.
Luis de Miranda
martes, 1 de septiembre de 2009
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