2009.09.03
Hoy habrán visto o estarán viendo las fotografías del accidente que tuvo lugar, en la tarde de ayer, en la autopista AP-9, a la altura de Abegondo, donde -por desgracia- el resultado final es el de un bebé en estado grave... y al que deseamos que se recupere lo antes posible y que no le quede ninguna secuela.
Me pongo en la piel de los padres del bebé accidentado y busco y rebusco -por mar, tierra y aire- a esa persona irresponsable que arrojó una colilla encendida sobre el arcén de la AP-9. Y curiosamente -salvo que el volante lo tuviese a la derecha- quien supuestamente tiró la colilla y provocó el incendio fue la persona que ocupaba la plaza del copiloto... a la que habría que localizar y sancionarla duramente.
Sin embargo -y después de expuesta la triste noticia- en este accidente múltiple hay más responsables, a parte de él o de la irresponsable inicial. Y esos son los que de idéntica forma violaron las normas de circulación al atravesar un tramo de vía sin visibilidad o con visibilidad muy reducida. Y al existir esa falta de visibilidad, los conductores de los vehículos involucrados en ese espectacular accidente lo tendrían que hacer con una velocidad mínima... y no, por el estado en que han quedado los coches, a la velocidad permitida, pero en circunstancias normales.
Espero, esperemos que la persona irresponsable que ha provocado este incendio no vuelva a cometer semejante barbaridad -como es la de arrojar una colilla encendida contra la maleza que se acumula en los arcenes... y piense en lo que ha sucedido y en lo que pudo haber generado: un gran incendio en los montes limítrofes.
De todas maneras, estas graves faltas de civismo, deberían ser castigadas por ley. Pero, como declarara aquel ecuatoriano que vino a España a asesinar a su esposa, lo hice acá porque en España las leyes son muy blandas y sus cárceles, hoteles de cinco estrellas.
Que son blandas, tiene razón. Recordemos la “busca y captura” de la terrorista Maite Aranalde, que uno de nuestros honorables jueces la puso en la calle por el módico precio de doce mil euros. Y ahora tenemos entre manos el caso de “Txeroki”, que el Tribunal de Apelación de París acordó entregar temporalmente a la Justicia española para interrogarle sobre cinco de las 21 causas que tiene abiertas en la Audiencia Nacional y sin olvidarnos, sobre todo, de que “Txeroki” fue el Jefe Militar de ETA... Y los españolitos que no entendemos de leyes nos preguntamos si a este etarra lo pondrán en la calle por el mismo módico “precio”: doce mil euros.
Esperemos... y veamos.
Luis de Miranda
jueves, 3 de septiembre de 2009
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