martes, 1 de septiembre de 2009

2009.07.21
Parece ser – o esa es la conclusión a la que hemos llegado la mayoría de los padres- que a los representantes y votantes del Partido Socialista Obrero Español, la “ley sobre el menor” la encuentran muy adecuada y que no merece ninguna reforma... por el momento.
Si en el territorio nacional se cometen cuatro violaciones diarias... y realizadas por menores de edad... para los legisladores -parece ser- que tal cifra no es como para crear alarma social. O sea que las 1.501 violaciones anuales, con sus correspondientes consecuencias físicas y psicológicas (para la persona violada y también para sus padres) no ameritan, por el momento, castigar a “los cerebros pensantes” y jorobarles sus bien merecidas vacaciones.
Así que ya lo sabemos todos. A las violadas y a sus familias... que les den. Y a las bestias de trece y catorce años, no les hagamos nada porque son menores de edad; y por lo tanto pueden seguir violando a diestra y siniestra... y con una particularidad: que sus violaciones están amparadas por ley.
Ustedes, los que me conocen hace muchos años, y los que me leen de tanto en vez, conocen mi parecer sobre las leyes españolas. Y más que sobre las leyes españolas, sobre los legisladores.
Si tocamos el tema de los casos por malos tratos (sobre todo, a nuestras hijas y nietas) es como para formar una guerrilla y echarse al monte. Y si recordamos el abominable caso de Sevilla -cuyo cadáver todavía no ha aparecido-... ¿Qué me contestan?... Y los legisladores que en su día llegaron a la conclusión de que después de una violación, asesinato y ocultación del cadáver, no se puede obtener la confesión de estos asesinos... por medios no permitidos... ¿estaban pensando en los padres de esta joven o estaban pensando en el día en que le suceda lo mismo a una de sus hijas?... De esto último, estoy seguro de que no. Pero mientras sean las hijas o hijos de otros, la maldita reinserción estará presente... como justificación a una demagogia de los derechos humanos. ¿De qué humanos?... De los derechos de las violadas, nada de nada. Ellas, al final, serán las culpables y no estas bestias en celo, llamados “menores”.
De verdad conocen los legisladores o ustedes mismos algún maltratador, algún violador, que se haya reinsertado?... ¿Entonces por qué nos toman el pelo de esta manera?...
Yo no sé quien es mas condenable, ¿el asesino, el violador o el demagogo?.
Luis de Miranda.

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